miércoles, octubre 31, 2007

Yo no sé, mira, es terrible cómo llueve. Llueve todo el tiempo, afuera tupido y gris, aquí contra el balcón con goterones cuajados y duros, que hacen plaf y se aplastan como bofetadas uno detrás de otro, qué hastío. Ahora aparece una gotita en lo alto del marco de la ventana; se queda temblequeando contra el cielo que la triza en mil brillos apagados, va creciendo y se tambalea, ya va a caer y no se cae, todavía no se cae. Está prendida con todas las uñas, no quiere caerse y se la ve que se agarra con los dientes, mientras le crece la barriga; ya es una gotaza que cuelga majestuosa, y de pronto zup, ahí va, plaf, deshecha, nada, una viscosidad en el mármol.

Pero las hay que se suicidan y se entregan enseguida, brotan en el marco y ahí mismo se tiran; me parece ver la vibración del salto, sus piernitas desprendiéndose y el grito que las emborracha en esa nada del caer y aniquilarse. Tristes gotas, redondas inocentes gotas. Adiós gotas. Adiós.

Julio Cortázar, Aplastamiento de las gotas

miércoles, octubre 03, 2007

CLXVIII.

Hoy eres tú, mar de retorno;
¡hoy, que te dejo,
eres tú, mar!

¡Qué grande eres,
de espaldas a mis ojos,
gigante negro hacia el ocaso grana,
con tu carga chorreosa de tesoros!

-Te quedas, murmurando
en un extraño idioma informe,
de mí; no quieres nada
conmigo; entre tu ida
y mi vuelta
resta el despego inmenso
de una eterna nostalgia.-

... De repente te vuelves
parado, vacilante,
borracho colosal y, grana,
me miras con encono
y desconocimiento
y me asustas gritándome en mi cara
hasta dejarme sordo, mudo y ciego...
Luego, te ríes, y cantando
que me perdonas,
te vas, diciendo disparates,
imitando gruñidos de fieras
y saltos de delfines
y piadas de pájaros;
y te hundes hasta el pecho
o sales, hasta el sol, del oleaje
- San Cristóbal -,
con mi miedo en el hombro acostumbrado
a levantar navios a los cielos.

Me siento perdonado. ¡Y lloro, mar salvaje
toda tu agua de hierro, luz y oro!.



Diario de un poeta reciencasado, 1916
Juan Ramón Jiménez

miércoles, agosto 29, 2007

Realmente, não é fácil definir o sentimento da saudade. E é talvez por isso que ela só exista, como palavra, na Língua Portuguesa, na mística do povo de nossa raça, principalmente no brasileiro, esta maravilhosa mistura de sangue tropical, fruto de três origens: a branca, a negra e a tupi. Saudade é dor que sufoca o coração e alegra a alma. Saudade é presença do ausente, é lembrança do bem-querer, um doce convívio com a distância, uma alegre e agradável tristeza do ver-não-vendo, do amar sem o objeto do amor...

via link

viernes, agosto 03, 2007

"No matter how far you have gone on the wrong road, turn back" - Turkish Proverb

lunes, julio 30, 2007

The quiet man (1952)

domingo, julio 29, 2007

Sospechó, de golpe, lo que todos llegan a comprender, más tarde o más temprano: que era el único hombre vivo en un mundo habitado por fantasmas, que la comunicación era imposible y ni siquiera deseable, que tanto daba la lástima como el odio, que un tolerante hastío, una participación dividida entre el respeto y la sensualidad eran lo único que podía ser exigido y convenía dar.

El astillero, Juan Carlos Onetti

miércoles, julio 04, 2007

Entonces llegó la hora de la verdad en medio de esa escenografía tan atroz y tan ridícula: el tristemente célebre coronel Silva Ledesma, presidente del Supremo Tribunal Militar, fue preguntando a cada uno de los reos si queríamos decir algo. Uno a uno fue respondiendo "no", "no", "no" y "no".
A mi fue al último que le preguntó:
-¿Desea decir algo?
El campo se me hizo orégano. Lo miré y le dije "sí, me gustaría decir algunas palabras", con voz tembleque lo dije, nervioso lo dije.
- Adelante - me respondió el milicazo.
[...]

Yo no elegí la vida.
Como a todos nosotros la vida me fue dada.
Ahora si pudiera optar elegiría vivir una y otra vez.
Yo no elegí a mis padres.
Pero si pudiera elegiría a mis propios padres.
Tampoco elegí a mis hermanos.
Pero si pudiera elegirlos ellos mismos serían mis hermanos.
No elegí a mis maestros ni a mis profesores.
Pero si pudiera elegirlos, elegiría a los mismos que tuve.
Sí elegí a mi carrera y a mis estudios.
Y así terminé en Montevideo.
Sí elegí trabajar para poder sustentarme y por el trabajo de encuestador de la empresa Gallup comencé a conocer al detalle a la ciudad con sus contrastes y sus taras, sus ricos y sus pobres, sus infelices y sus privilegiados. Y como yo a ese señor que ustedes tienen en estatua lo llevo en mis pensamientos y en mis sentimientos, elegí sí un compromiso político para cambiar ese estado de cosas. No para que los más infelices sean los más privilegiados como dijo Artigas en las Instrucciones del año XIII, sino para que no haya infelices ni privilegiados.
Y como en esencia nada ha cambiado, yo voy a seguir así.
Nada más.

¡Había que ver cómo pestañeaba el Silva Ledesma!
[...]
Luego vino la pena: 30 años y de 10 a 15 de seguridad.


Marcelo Estefanell
El hombre numerado, ed. Aguilar, 2007

martes, junio 19, 2007

Three verses

Sister Pilar, are your eyes still so black?
And your mouth so fresh and red?
And your breasts...? How are they?
Oh, do you recall how you would come into my room late at night, calling to me like a mother, telling me off like a child?

Sister! We stripped off our ardent bodies
In endless and senseless profusion....
It was autumn and the sun - don't you remember?
Added sweet sadness to the white splendour of our abode

"When she fled, in a flight of deranged wimples,
from the impetuous will of my desire
she would seek shelter in a corner, like a cat ...
but her nails were sweeter than my kisses.

Juan Ramón Jiménez

via The Guardian. Y en Castellano.

Hermana Pilar,
¿tienes aún tan negros tus ojos?
¿Y tu boca tan fresca y tan roja?
Y tus pechos... ¿cómo tienes los pechos?
Ay, ¿te acuerdas cuando entrabas en las altas horas en mi cuarto,
cuando me llamabas como una madre, cuando me reñías como a un niño?

¡Hermana! Deshojábamos nuestros cuerpos ardientes
en una profusión sin fin y sin sentido...
era otoño y el sol -¿te acuerdas?- endulzaba tristemente la estancia de un fulgor blanquecino...

Cuando huía, en un vuelo de tocas trastornadas,
de la impetuosa voluntad de mi deseo,
se refugiaba en un rincón, como una gata...
pero sus uñas eran más dulces que mis besos...

via El País.

domingo, junio 10, 2007

She walks in beauty, like the night
Of cloudless climes and starry skies;
And all that's best of dark and bright
Meet in her aspect and her eyes:
Thus mellowed to that tender light
Which heaven to gaudy day denies.

One shade the more, one ray the less,
Had half impaired the nameless grace
Which waves in every raven tress,
Or softly lightens o'er her face;
Where thoughts serenely sweet express,
How pure, how dear their dwelling-place.

And on that cheek, and o'er that brow,
So soft, so calm, yet eloquent,
The smiles that win, the tints that glow,
But tell of days in goodness spent,
A mind at peace with all bellow,
A heart whose love is innocent!


She walks in beauty
Lord Byron

miércoles, junio 06, 2007